Siglo 21, acaso el más frío de todos los que he vivido, a pesar del tango aquel, que entre reproches y máximas lloriquea injusticias antes vistas, ineludiblemente propagadas.
martes, 26 de octubre de 2021
Reflex 99
lunes, 4 de octubre de 2021
Palabras escupidas porque sí
No existen noches sin vigilia, me las paso
acompañado por mi propia paranoia,
mis errores al andar,
el recuerdo de otros tiempos, que por más que
lo intente no volverán a morderme la piel
como antes, cuando antes era un sólo un instante
superfluo para mí
relojes tontos que hoy añoro
Fue la impaciencia, mi entender omnipresente
fue el verdugo más ciego
¿Qué hacer entonces esta noche,
acompañado por letras que intentan revivir algo
muerto, algo pasado por el tiempo?
Sin embargo, he muerto —un poco, pues creo que
mi carne se parece a la de ayer—
y vago por este mundo, que me llama por mi
nombre, el único nombre que tuve alguna vez
¿Qué más me queda? ¿Qué más da?
Si buscar por buscar casi nunca trae suerte,
si reír en verdad es un acto fallido
tal vez no lo merezco, o tal vez no sea
culpable
de haber(me) partido
martes, 7 de septiembre de 2021
Sin título II
Burlar al necio, sólo por el placer de reptar, parece vital
“¿Cómo no reírse del tonto, de alguna de sus
taras? ¿Cómo no se vuelve instintivo el hecho de reconocer aquello que no
aceptaríamos jamás para el resto de nuestras vidas?”
Un trastorno, la cruda necesidad de ver,
hecho deseo, hecho adicción
En el bolsillo me queda un papel, entre sus
manos la pregunta, el terror de no poder saber cómo termina
Le han llamado Muerte a Cronos:
para encontrar un opuesto al quinto elemento,
y organizar las tropas dispuestas a castigar
todo tipo de brujería
¿Qué tipo de amor prefieres?, existen manjares,
existen masacres.,
con ropa divina, de cuero animal
tal vez esperes sentarte en el colchón matrimonial
y llevar locos a tu cama,
pedirles que se droguen y te lleven a pasear
sólo para volver de madrugada, roja del miedo de
tener que estar conmigo para siempre:
“tu odio me trago, lo guardo en la panza”
jugar, cortarnos la cabeza, prender un fuego,
largarlo
Dejar que baile la mugre, no importa nada
¿qué más podríamos hacer?
Después de todo, no deja de causarnos rabia
todo lo que sigue, lo que escuchamos, lo que
no
¿Qué más podríamos pensar?
Un hado aburrido nos pasa los dedos,
quema la piel, pero no importa
al final
lunes, 6 de septiembre de 2021
Placebo
En el apuro por volverse genio, pidió un deseo y la cagó
entonces maldijo sus noches en un cuaderno grande
que tachaba todo el tiempo
sin animarse a hablar otra vez.
Tenía que rezar con los labios apretados,
tratar de convencerse.
Sin embargo, cuando llueve, ni siquiera ve
por la ventana
Parece estar siempre a la espera,
intentando adivinar un futuro sin bases,
incapaz de hacer
¿Por qué no muere?
En sus sueños bate las alas,
se posa en la mejor flor
y besa al aire con la boca
bien abierta
intentando replicarse, romper
su cuerpo, colapsar con el polen
Por ahora duerme, no tuvo
fiebre el día de hoy,
tal vez mañana mejore, tal
vez lo pueda llevar.
Nunca puse un título en mi vida
Fue su boca mi primer ardid, planeado sin consentimiento, el beso que nos dimos todavía me alcanza
Basta para animarme, tras el manto infame, a desatar
mis picardías,
como un ladrón, como alguien perdido.
incapaz de ver las cosas como tienden a ser,
un niño con las manos sucias, la mueca de quien
sólo se sabe triunfador tras bambalinas. Con las miradas golpeándolo de frente,
traga toda esa historia que en algún momento intentará comérselo también
¿A quiénes vamos a mirar entonces?
Lo que no sale de las vísceras, lo que se
calma, lo que puede esperar
de a poco se vuelve distante.
¿Cómo volver de esa vez primera
en que soñamos con matar?
¿Cómo arrancarme esos placeres
sin taparlos con un vicio nuevo?
Puede que los pájaros busquen las aguas, puede
que dios tenga un espejo
mientras recreo un infierno perfecto,
para soñarlo y nada más.
Las facas
Nos matamos por entibiar las piernas frías, haciendo de la carne un dos en uno; la fundición, en todas las mitologías, es el caos y el punto pleno
El resto es tiempo que pasa, que a veces se deja ver.
Te pegas un tiro a pesar de este Chopin digital que aún puede calmar
las ansias,
o te vas corriendo, buscando un hospital.
Viajando en colectivo, mirabas la vida de mierda; luce ropa hipotecada
y un celular
por eso corrés a comprarlo, te fundís, fue la inercia
Pero adentro te muerden los bichos
y se siente tan suave cuando muerden ahí mismo…
¿no suena estúpido,
siquiera pensar, el término “parangón”?
Llega la que te pide un pucho, la del rubor, la que siempre te imaginas
desnuda
pero no puedes ver sus ojos,
no quiere.
Al cabo de un tiempo también será aburrido, te toca graduarlo o acabar
entre rejas, tal vez muerto
o completamente solo
y ya no habrán ganas de ejercer la libertad,
o creer en estas cosas, todas ellas.
sábado, 4 de septiembre de 2021
La risa; el miedo
Sobre mí un ojo sátiro; una rama bajo el brazo
por si acaso me rebelo y pretendo dormitar. Vigila mi cabeza, clava sus agujas
lentamente, me cose en la piel ramas de parra; ahora mis ojos le pertenecen
Se llora, se ríe, por igual. También me pongo
a pensar: ¿por qué te pareces tanto a mí?

