En el apuro por volverse genio, pidió un deseo y la cagó
entonces maldijo sus noches en un cuaderno grande
que tachaba todo el tiempo
sin animarse a hablar otra vez.
Tenía que rezar con los labios apretados,
tratar de convencerse.
Sin embargo, cuando llueve, ni siquiera ve
por la ventana
Parece estar siempre a la espera,
intentando adivinar un futuro sin bases,
incapaz de hacer
¿Por qué no muere?
En sus sueños bate las alas,
se posa en la mejor flor
y besa al aire con la boca
bien abierta
intentando replicarse, romper
su cuerpo, colapsar con el polen
Por ahora duerme, no tuvo
fiebre el día de hoy,
tal vez mañana mejore, tal
vez lo pueda llevar.
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