En mi boca sos puta y en mi mente una estrella
necesito tensar mis nervios para que no me fusiles
con tu gran indiferencia, o tus mórbidos amores que se burlarán
de mi angustia
cada vez que te sueñe o te nombre
sin poder disimular
Te ríes, como un pájaro negro
picoteas mi llanto y te alejas cada vez más
Mientras la noche se vuelve eterna
y mis locos sueños claman por vos,
la realidad pone ladrillos al ras de nuestras fronteras
que celosas de mi asombro juegan a crecer
Un bravo puñal me dibuja esta herida,
que a pesar de todo no me puede vencer
porque al paso de los días no hago más que dedicarte
unas perras palabras, un maldito adiós
que espero, mujer divina, recuerdes cuando algún día
te encuentre al pasar
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